EL MANTO DE SALIDA
Se comienza con el diseño del manto, de acuerdo con lo convenido con la bordadora Pilar Pérez en 1991, por parte de los directivos. El trabajo se realiza en una sala del Colegio. El proceso comienza con la confección a tamaño natural de un “manto” en papel; una vez hecho este, se procede al marcado del terciopelo, para que se pueda ir trabajando sobre la tela y esté preparada cuando se haya de bordar. Terminado esto, se ha de proceder al diseño en sí del dibujo a bordar; para ello, se confecciona un pequeño manto en escala, y se comienzan a acoplar los dibujos de las piezas elegidas y comienza la tarea de traspasar el diseño al “manto” de tamaño natural: se fotocopian y amplían las piezas elegidas hasta obtener el tamaño deseado, pegándolas en cartón grueso, el cual se recorta, y se utilizan estas piezas como moldes para ir dibujando con lápiz sobre el papel las distintas partes del diseño hasta conseguir el diseño que, una vez traspasado por la bordadora a papel cebolla, y tras ser bordado, da como resultado el manto en terciopelo granate que luce actualmente la Virgen en su desfile procesional.