Heráldica

ECCE-HOMO:

Sobre fondo blanco,  cruz potenzada en granate, en cuyo centro se encuentra un corazón rosado atravesado por un puñal plateado con empuñadura marrón;  todo ello orlado con una corona de espinas marrón oscuro.

En el equipo procesional, va en forma redondeada y bordeado por cordón de seda de color negro.

Este escudo fue diseñado por la Junta fundadora de la Cofradía, que quiso unir en el mismo los signos de los Titulares, representados en la cruz y la corona de espinas el Ecce-Homo, y en el corazón atravesado por la daga la imagen de la Virgen. 

 

SANTA REDENCIÓN:

Sobre fondo celeste, sudario blanco sobre la escalera marrón, con lanzas marrones cruzadas con puntas plateadas, y a los pies los clavos;  toda ella está orlada con una corona de espinas en marrón, y en sus cuatro laterales las esquinas de una cruz redondeada en color negro.

En el equipo procesional, vá en forma redondeada y bordeado por cordón de seda amarillo dorado;  en el equipo original, el cordón era rojo, pero al recuperarse el escudo se cambió dado que iba sobre tela granate.

 

Este escudo fue diseñado por los miembros de la Junta de Gobierno que, en el año 1971, decidieron procesionar la Hermandad;  está basado en el de la Cofradía madre, y contempla los atributos de la Pasión y la corona de espinas, representando al paso titular, único que procesionaba la Hermandad.

 

 

EL ESCUDO DE LA MEDALLA:

Está formado por un medallón en cuyo interior se hallan dos más pequeños, en cada uno de los cuales aparece el escudo de las dos Cofradías:  el del Ecce-Homo en el lateral derecho, y el de la Redención en el izquierdo. El medallón está coronado por una Tau franciscana, en señal de la pertenencia de las Cofradías a ésta Orden de frailes menores.

La idea de éste escudo surge a raíz de la celebración del Cincuentenario de la Cofradía, con el otorgamiento del título de “Franciscana” a la misma, buscando incluir algún elemento que la identifique;  y con la recuperación del emblema de la Redención a principios de la presente década, se pretende incorporar en un solo escudo los emblemas de ambas Cofradías y la vinculación con la Orden Franciscana. Sobre éste diseño se elaboran las nuevas medallas de los cofrades.